El testamento

Abogados de testamento en Barcelona GaranleyEl testamento es un instrumento jurídico que permite ordenar la sucesión y por el que se dispone el destino que el testador desea para sus bienes, una vez producido su fallecimiento. Los comunes pueden ser ológrafos, abiertos o cerrados.


Todas las familias, tarde o temprano, se enfrentan con la necesidad de realizar un testamento. Seguro que conoce perfectamente este instrumento jurídico, que sirve para ordenar la sucesión y por el que usted dispone el destino que desea para sus bienes al fallecer.

Obtener el asesoramiento de un abogado es el camino más razonable en tal circunstancia, pues este profesional le aconsejará sobre la modalidad más adecuada y le informará en torno a otras cuestiones relacionadas con su herencia.

A continuación pretendemos ofrecerte una aproximación a la institución jurídica del testamento, para entender su alcance, conocer las distintas formas de manifestarse y analizar la regulación de la figura en el derecho común y en territorios con normas propias, como Cataluña.abogado de Herencias en Barcelona

¿Qué es un testamento?

El Código Civil define el testamento como “el acto por el que una persona dispone para después de su muerte de todos sus bienes o de parte de ellos”. Por tanto, se trata de un instrumento en el que el testador señala las personas que le sucederán en todo o en una parte de sus bienes y derechos. El testador, según indica el artículo 668 del Código Civil, puede disponer de sus bienes a título de herencia o de legado. Un heredero es la persona que sucede en un conjunto de bienes o derechos (universalidad), ocupando la misma posición jurídica que el causante. Por su parte, legatario es aquel que sucede en bienes concretos.

 

El testamento es un acto personalísimo e individual, que proviene de la voluntad humana manifestada en forma inteligible. Además, se caracteriza porque ha de expresarse libremente. No en vano, son nulos los testamentos otorgados con violencia, dolo o fraude. Se trata de un acto de disposición que sólo produce efectos tras la muerte del testador. Por tanto, no constituye testamento un esbozo, un ruego o un simple consejo en torno al destino de los bienes. Estamos ante una acción solemne, formal y esencialmente revocable. Hemos de tener en cuenta que el último testamento es el válido y, salvo que exprese otra cosa, deja sin efecto todos los anteriores. Un testamento no sólo sirve para disponer el destino de los bienes, también puede referirse a derechos u otros aspectos que importen al testador. Así, pueden incluirse:

  • Reconocimientos de hijos.
  • Nombramientos de tutores para los hijos.
  • Revocaciones de testamentos precedentes.
  • Autorizaciones de técnicas de reproducción asistida post mortem.
  • Nombramientos y exclusiones de administradores.

Tienen capacidad para testar los mayores de 14 años, siempre que el testamento no sea ológrafo (manuscrito). En este último caso se requiere la mayoría de edad.

Formas de testamento

El testamento puede ser común o especial. Los comunes se dividen, a su vez, en:

  •  Ológrafos.

Los realiza el testador de su puño y letra (no deben emplearse medios mecánicos). Contienen la firma de aquél, el lugar, la fecha en la que se otorgan y la voluntad expresa de testar. Sólo pueden ser redactados por personas mayores de edad. En un plazo de cinco años, tras el fallecimiento del testador, el testamento ológrafo debe presentarse en el juzgado de primera instancia, para proceder a su convalidación. Tras comprobar su autenticidad, se procederá a la formalización del mismo y al envío del original a un notario.

  •  Abiertos.

Los testamentos abiertos se otorgan ante notario. Éste se encarga de conservar los originales. En ciertas ocasiones, se necesita la presencia de testigos (cuando el testador no sabe o no puede firmar, es invidente, no sabe o no puede leer etc.).

Los testamentos abiertos especiales se otorgan en peligro de muerte o de epidemias. En estos casos y prescindiendo de la presencia de un notario, pueden expresarse delante de cinco o de tres testigos respectivamente. En ambos casos, el testamento caduca pasados dos meses desde el cese del peligro.

  •  Cerrados.

Los testamentos cerrados han de realizarse por escrito, de puño y letra o empleando medios mecánicos. En uno y otro caso deben ir firmados por el testador al final (en el primer caso) y en todas y cada una de las páginas (si se utilizan medios mecánicos o lo redacta un tercero).

El testamento se introduce en un sobre cerrado y se entrega a un notario, que se encargará de autorizarlo. El testador no revela sus últimas voluntades en todo el proceso. Tras el levantamiento de acta de otorgamiento por parte del notario, el sobre podrá conservarlo el testador, encomendarlo a una persona de su confianza o dejarlo en poder del notario.

Las especialidades del testamento en Cataluña

Existen particularidades en función de los distintos territorios del estado español. Así, la Ley 10/2008, de 10 de julio, del libro cuarto del Código Civil de Cataluña, relativo a las sucesiones, establece la invalidez de los testamentos otorgados sólo ante testigos. Se recogen tres tipos de testamento: abierto, cerrado y hológrafo.

Además, se regulan los codicilos y las memorias testamentarias. En los codicilos, los otorgantes disponen de los bienes para testar, adicionan algunos elementos al testamento, lo modifican parcialmente y, a falta de éste, pueden dictar disposiciones sucesorias a cargo de los herederos ab intestato.

Mucho ha llovido desde el testamentum del derecho romano, precedente de la figura jurídica que empleamos en nuestros días. A lo largo de todos estos siglos se han escrito ríos de tinta sobre el testamento y su importancia social. Esta institución ha marcado la historia de muchas familias y ha inspirado centenares de obras literarias o cinematográficas.

El testamento
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Preguntas frecuentes sobre el testamento

¿Cómo localizo un testamento antiguo?

Localizar un testamento, cuando éste se ha realizado hace muchos años, puede ser una tarea ardua, pero no imposible, ya que si el testamento fue debidamente registrado ante notario no supondrá mayor problema.


¿Puedo redactar mi propio testamento, sin necesidad de acudir al notario?

El testamento ológrafo está regulado en el Código Civil (artículos 688 a 694) y para que sea válido deben cumplirse escrupulosamente ciertos requisitos: sólo pueden otorgarlo los mayores de edad, ha de estar escrito a mano por el testador, debe indicar la fecha completa y las palabras enmendadas han de ser aclaradas, por el firmante, en la correspondiente nota.


Testamento y declaración de herederos: ¿son lo mismo?

Aunque son instituciones distintas, testamento y declaración de herederos están íntimamente vinculadas. Analizamos sus puntos de conexión y diferencias.


 

La declaración de herederos abintestato

Cuando el causante fallece sin dejar testamento, es necesario que un notario proceda a realizar la oportuna declaración de herederos. En este sentido, cabe resaltar que la Ley de Jurisdicción Voluntaria, de 23 de julio de 2015, ha simplificado extraordinariamente el procedimiento, pues es la notaría la encargada de realizar siempre dicha declaración.

En Garanley disponemos de un equipo de abogados expertos en derecho hereditario, que te asesorarán sin compromiso en materias como otorgamiento de testamentos, últimas voluntades, reclamación de herencias, sucesiones testamentaria y abintestato etc. 

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